¡Comparte con otros! Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print

¿Es malo tener ambición?

En muchos países latinoamericanos, la taza de desempleo es muy alta y sigue creciendo. Muchos son forzados a salir de sus países en busca de mejores oportunidades. ¿Por qué es tan difícil conseguir o mantenerse en los pocos trabajos que existen? La falta de ambición sana que se refleja en la flojera y la mediocridad. Es increíble pensar, pero se ha demostrado que los cristianos son los más culpables de esto, algo enteramente inconsistente con sus creencias.

La ambición y la perseverancia fueron las claves para que Thomas Edison invente el foco, el teléfono, los inicios de la cinematografía, etc, ¡sumando un total de 1.093 patentados! Reflexionó diciendo: “No he fracasado. Tan solo encontré 10.000 formas que no funcionaron.”

Adolfo Hitler también tuvo ambición. Usó su carisma e increíble don de oratoria para manipular a las masas, diciendo a sus más cercanos generales: “Cuan afortunado es para el gobierno que sus súbditos no piensen.” Siendo tal su decadencia moral, también declaró: “El éxito es el único juez del bien y del mal.”

La advertencia de Napoleon Bonaparte es muy apta: “Los que son bendecidos con [la ambición] pueden lograr muy excelentes o muy terribles actos. Todo depende en los principios que le dirigen.”

La ambición es el motor que mueve las esperanzas de los que desean lograr grandes cosas, y la perseverancia es el vehículo de como llegar a tal destino.

¿Cómo lograrás las metas de tu ambición? Muchos buscan lo fácil o por orgullo quedan desempleados. No hay remplazo para el trabajo duro, la paciencia y la integridad.

¿Cual es la meta de tu ambición? Si es solo para ti mismo, entonces es una carrera sin fin que nunca te podrá satisfacer.

La Biblia es ámpliamente usado para enseñar sobre finanzas, liderazgo, integridad en el trabajo y mucho más. Aquí unos ejemplos: “El trabajo trae ganancias, ¡pero el solo hablar lleva a la pobreza!” (Prov. 14:23, NTV), “todo lo que hagas, hazlo con todas tus fuerzas,” (Eccl. 9:10) y “trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor”(Col. 3:23).

¡Basta de escusas y esperar que las bendiciones caigan milagrosamente del cielo mientras haces nada! San Agustín sabiamente dijo: “Ora como si todo dependería de Dios, pero trabaja como si todo dependería de ti.” #SoliDeoGloria

¡Comparte con otros! Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *