Hay momentos que transcienden historia, que marcan un nuevo destino para el futuro, y algunas veces son los menos pensados que levantan el estandarte en victoria.

No soy un político, tan solo un ciudadano boliviano, y muchos cuestionarán el porqué de este escrito, pero me pararé sobre la historia, la cual poco se usa en estos días, pero es quizá de las más útiles en predecir el futuro. Platón sabiamente advirtió: “Aquellos que ignoran la historia están encadenados a repetir los errores de ella.” Mi intención no es cambiar tu posición política, sino advertirles de los errores que podrían repetirse.

Déjame llevarte en una excursión hacia el pasado para ver como en el día de hoy se están reconstruyendo las fortalezas del comunismo, la cual tanto nuestros antepasados sufrieron para derrumbar.

La Primera Guerra mundial, hace ya más de cien años atrás, entre la confusión y la muerte, dejó a un pueblo especialmente humillado – Alemania. Veinte años más tarde, tendrían su venganza, guiados por el genio y la brillante oratoria de Adolfo Hitler y el movimiento nazi. Se ha demostrado que el movimiento nazi fue armado bajo la ideología de la evolución. Su visión de la famosa “raza aria” decía que algunos habían supuestamente evolucionado más que otros y que la raza alemana era la superior, excusando así la matanza de judíos, negros, ancianos, discapacitados, etc. El nazi encontró simpatizantes en Italia y Japón, pero su amigo más natural y cercano era la Unión Soviética, o Rusia como hoy es conocida. Muchos historiadores se preguntan porqué el comunista de la Unión Soviética no se unió a la Alemania de Hitler, pues compartían la cosmovisión darwinista, remplazando así a Dios con el ateísmo, con el fin de dominar el mundo entero.

La Unión Soviética, guiados por el sanguinario Josef Stalin, quién se estima haber matado fácilmente veinte millones de su propio pueblo para mantenerse en el poder, no quiso unirse a Hitler. La razón más sencilla es el ego, pues ambos querían dominar el mundo, pero en el trono solo podría caber uno.

Los primeros dos comparten el comunismo, y los primeros tres el darwinismo

Los nazis perdieron la guerra en 1945, gracias al esfuerzo unido de valientes soldados americanos y británicos entrando a Berlín desde el oeste, y los comunistas rusos viniendo del este. El famoso general americano, George Patton, sorprendió a todos al pedir permiso para seguir la marcha en contra de la Unión Soviética, su aliado en ese momento. Nadie confiaba de los rusos, pero al mismo tiempo tenían que reconocer su ayuda en contra del nazi. El aceptar a la Unión Soviética dentro de la alianza en contra de los nazis había sido muy difícil de aceptar, pero provenía de un antiguo proverbio: “El enemigo de mi enemigo, es mi amigo.”

Patton, aunque haya sonado incoherente su petición, presintió la siguiente gran guerra, la cual ahora llamamos la Guerra Fría. La Unión Soviética, como parte de los aliados, exigió gobernar sobre varios países en Europa del este, en las cuales supuestamente iban a ayudarles a restablecerse y retornar su independencia. Los americanos, británicos y franceses, disgustados, fueron forzados a aceptar. Al dividir los países, la línea se trazó justo por el medio de Berlín. Todos los países al oeste de la división fueron dados su libertad y ayudados a resurgir económicamente dentro de su propia democracia. La Unión Soviética, en lugar de liberar a los pueblos polacos, checos, ucranianos, etc., los subyugó y empezó a lavar el cerebro de sus jóvenes con el comunismo, formando un imperio masivo para intentar dominar el mundo. El Muro de Berlín eventualmente fue construida para que ningún ciudadano pueda salir de la Unión Soviética, ni ser afectado por ideas diferentes a las del estado. Poco a poco el muro llegó a simbolizar la separación entre la democracia y el comunismo, y entre la libertad y la tiranía.

La Guerra Fría es llamada así, pues nunca hubo un enfrentamiento masivo, pues sabían que ambos lados contaban con armas nucleares, y al más mínimo altercado podría llevar a devastación jamás antes vista en el mundo. La guerra fue una de demostrar al mundo quién era más fuerte, entre los EE. UU. y la Unión Soviética, en cuanto al crecimiento económico, la fuerza militar, y el desempeño de sus científicos, inventores y atletas internacionales. En 1989, la Unión Soviética admitió su derrota, iniciado con la famosa caída del Muro de Berlín, en noviembre de ese año, hace exactamente treinta años atrás.

La Unión Soviética retomó su antiguo nombre de Rusia y abrió sus puertas al mundo nuevamente, bajando lo que se llegó a conocer como la “cortina de hierro”. Al derrumbarse el Muro de Berlín, no con armas sino gracias al movimiento popular, el mundo finalmente vio lo que realmente se escondía detrás de este muro: un infierno terrenal creado por el comunismo. Las historias de hambre, corrupción, violencia, torturas, imposición de ateísmo, etc. son quizá de las peores conocidas en la historia humana y hacen ver la tiranía del nazi como juego de niños en comparación.

Pero, cuando cayó la Unión Soviética y el mundo pensó que su larga batalla estaba ganada en contra del comunista, estos con mucha astucia han estado planeando su venganza. Sus discípulos, tal como Cuba y China, nunca cayeron, a pesar de tiempos muy precarios. China en particular, se convirtió en el líder del movimiento. Si no conoces los abominables actos de crueldad, censura absoluta, atropello de derechos humanos y religiosos en este país, entonces recomiendo tomar el tiempo para hacerlo.

¿Cuál ha sido la estratégica de los nuevos comunistas para intentar tomar el dominio mundial?

En primer lugar, dado al pasado sangriento del comunismo, hoy prefieren llamarlo “socialismo”, pero historiadores saben que los nombres son sinónimos, un nuevo nombre a un antiguo veneno la cual es partidario con las peores masacres del último siglo.

Aún en el tiempo de Hitler, Winston Churchill usó este nombre: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y el evangelio de la envidia; su única virtud real es la igualdad de la miseria.”

Protestas pacíficas en Hong Kong en contra del régimen Chino les está costando caro

Aclaración: Muchos gobiernos hoy en día ponen en práctica algunas facetas del socialismo al dar una variedad de servicios públicos subsidiados o gratuitamente, pagados por el gobierno. Por ejemplo, algunos países que proveen seguro de salud gratuito incluyen Canadá, Francia, Suiza, Italia, Israel, Chile, Colombia, etc. Creen claramente en la democracia y rechazan todo tipo de dictadura, pero ven valor en algunos de los conceptos socialistas. Su éxito ha sido discutido, en particular porque nada realmente es “gratis”, pero demuestra que el tener ideales socialistas no significa practicar el socialismo puro.

En su estrategia para cambiar la opinión pública, ha sido clave el uso de medios de comunicación mostrando a los EE. UU. y los capitalistas como el enemigo del progreso y del pobre. También infiltrando sus creencias dentro de las grandes universidades alrededor del mundo para adoctrinar a la juventud. Es impresionante cuanto repudio existe en la mayoría de los medios de comunicación en contra de cualquier pensamiento que valora a Dios, la vida o la santidad del matrimonio, pues todas estas cosas contradicen al socialismo, donde la gente es vista como nada más que un “mono sofisticado” para ser usado por el gobierno.

En los últimos tiempos, los socialistas han encontrado aliados curiosos entre los musulmanes, algunos de los cuales comparten su odio hacia los EE. UU. y todo país que practica la democracia. Esta conexión no ha de verse en poco, pues el islam es hoy por hoy la religión más numerosa en el mundo, contando con más de 2 mil millones de miembros. La mayoría son pacíficos, pero el movimiento del islam radical y terrorista está creciendo más rápido que cualquier otra secta religiosa en el mundo.

Enorme cantidad de dinero ruso ha financiado a casi cada movimiento de los grupos terroristas como Hamás, Al-Qaeda, ISIS, y muchos otros yihadistas. Las fortalezas del islam radical se encuentran particularmente en Irán y Turquía, las cuales además cuentan con potentes ejércitos y bombas nucleares, construidos o en proceso. Su invasión en Europa mediante la inmigración, aunque un tema aparte, ha sido alarmante, y, junto con la enseñanza islámica que el engaño es una virtud, provee un temible peligro a la estabilidad del mundo. El credo del islam radical es la misma del socialista: dominar el mundo mediante dictadura y opresión. Uno es ateo, el otro celebra a un dios de la guerra, pero, como antes visto, los rusos no tienen miedo a estas uniones, pues: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo.”

Rusia, China e Irán: una coalición extraña

El otro camino que han tomado los socialistas, guiados por China y Rusia, ha sido la invasión sistemática de países empobrecidos, visto claramente en África y Suramérica. Su primer bastión fue Cuba, con su ideología expandiéndose lentamente por Centro y Suramérica.  La conexión con Rusia o China poco fue conocida por los latinos, hasta hace poco. El socialista intenta tomar el poder mediante elecciones democráticas, dando promesas grandiosas para los pobres, usando movilizaciones populares y haciendo pensar que sería para el bien de los pueblos. En general, el latino ha despertado al cáncer del socialismo, pero para muchos, como en el caso de Venezuela, parece haber sido muy tarde.

El primer gran intento de despojar a uno de los socialistas de Suramérica fue con Nicolás Maduro, reconocido como tirano y dictador. Cuando estaban a punto de lograr su liberación, Rusia y China se entrometieron. Nos mostraron que Maduro era pieza clave del nuevo comunismo en Suramérica y un títere de Vladimir Putin y los chinos. En pocas palabras, Maduro y todo líder socialista no está solo, y sacar a uno, es enfrentarse a toda una red masiva que pretende dominar el mundo.

Esto lleva al siguiente punto, lo impensado del logro en Bolivia y la sucesiva escapada de Evo Morales a México, el lugar menos pensado. Es claro que México es ahora parte importante del nuevo muro socialista, por su cercanía a los EE. UU. y el poder inmensurable de los cárteles que dominan dicha frontera. Evo Morales tuvo que mostrar sus cartas también al dejar Bolivia, incitando a los suyos a la violencia, rompiendo así las leyes internacionales de asilo que no permiten tan crimen. México ni le ha sugerido callarse, más bien tratándolo como realeza y galardonando como si fuese su propio hijo. ¿Por qué tanto afán en proteger a este hombre que se autodenomina un “humilde indígena”?

Se lo haré sencillo: guerras cuestan dinero, mucho dinero. Para entender de verdad a Bolivia y el poder de Evo Morales, te pregunto: ¿Te imaginas si Pablo Escobar hubiese llegado a ser presidente de Colombia? Evo Morales es probablemente el proveedor de cocaína más importante del mundo, y su gobierno era la forma de asegurar su segura producción y transporte hacia México. La droga se vendía en los EE. UU., fortaleciendo los cárteles en la frontera y financiando el movimiento socialista, debilitando así su peor enemigo, EE. UU.

Las fuerzas que han salido a defender a Evo Morales no son ni la mayoría y muchos ni son bolivianos. Se han encontrado un sinfín de soldados cubanos y venezolanos, armamentos de grueso calibre, en particular dentro de la zona conocida como el Chapare, quizá la zona de mayor producción de cocaína en todo el mundo. Esto explica la desesperación que tuvo el gobierno de Morales por tener acceso al mar, ya que cuando países vecinos a Bolivia se vieron inundados por el mercado negro de cocaína, le hicieron el paso más difícil. Ahora que Evo Morales se ha ido, los que dependen de esta fuente de dinero, armas y poder están absolutamente desesperados, y sus días quizá estén contados por los mismos carteles de México, sus compradores. Estos no pelean por Bolivia, sino por sus propios intereses.

Hasta antes de lo sucedido en Bolivia, la red socialista crecía sin ser percibido. Países tan pequeños y desconocidos como Bolivia eran tan solo un nombre en el mapa para muchos, sin saber que era una fortaleza del nuevo comunismo.

El humilde boliviano no derrocó al gobierno de su país por razones políticas, sino porque deseaban vivir libres y en paz. No quieren dominar el mundo, como los nazis o los comunistas, y están cansados de ser un eslabón en una maquina mundial de ateísmo y tiranía. En su lucha por la libertad, aunque sin darse cuenta, han hecho temblar toda esta red de tiranía, dando nuevas esperanzas al mundo.

“Que ésta sea una luz para ti en lugares obscuros, cuando toda otra luz se apague.”

J.R.R. Tolkien

Para la mayoría del mundo, Bolivia siempre fue una tierra desconocida, y para otros una olvidada y fracasada. Un país con una historia sufrida de corrupción, golpes de estado y racismo creciente. Bolivia, perdido en el centro de Suramérica, ¡hoy ruge y se hace conocer!

Cuando toda luz se apagó y toda esperanza quedó quebrantada, el pueblo boliviano acudió a la única luz que les quedaba: Dios. De rodillas, y con lágrimas en los ojos, clamaron por sus vidas y las vidas de sus hijos. No oraban por izquierda o derecha, ni por un hombre u otro, más bien sacaron el gemir más profundo y arraigado al corazón del ser humano – ¡libertad!

3 thoughts on “El nuevo Muro de Berlín”

  1. Gracias Christopher por un artículo tan atinado… y si nos dábamos cuenta!! De hecho, de ninguna otra forma nos hubiéramos animado. Empezó por ahí!!!
    Saludos a tu familia desde La Paz!
    Los Mattix han sido una bendición en Bolivia.

    1. Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer, estamos tan orgullosos de lo que hicieron en Bolivia. Dios bendiga a nuestra patria y ¡que nunca nos olvidemos de Él!

  2. Es un increíble artículo, pero la lucha no termina, todavía nos queda mucho y como dices la mejor forma de seguir adelante es ver a nuestra historia misma para aprender de ella corregir las cosas que no corregimos en el pasado, el mayor reto es despertar a la gente y quitarle la venda de los ojos, mostrarles la verdadera cara del socialismo del siglo XXI (porque mucha gente no conoce estos hechos o simplemente decidieron olvidarlos y no correlacionarlos con la historia verdadera), si queremos cambios verdaderos hay que cambiar el adoctrinamiento que se ha impuesto desde hace 14 años, mostrarles a la gente que valen por ser gente y nadie tiene derecho a quitarles su libertad a poder pensar diferente … Al socialista no le gusta la historia porque es la prueba fiel de sus fracasos y si fuera por ellos la borrarian solo para tener más poder

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