En días de incertidumbre y de confusión, la sociedad siempre ha dependido de gobiernos y medios de comunicación para respuestas. A veces nos han ayudado, otras veces nos han fracasado, y en el peor de los momentos, nos han manipulado.

El propósito de los medios de comunicación y el periodismo es de decir la verdad, cueste lo que cueste. Pero el periodismo moderno se trata más de decir “su verdad”, no importando cuál sea la verdad.

¿Por qué algunos medios de comunicación y/o gobiernos manipulan la verdad?

1. La motivación del comunista/socialista

Se ha argumentado que el primer paso en construir un gobierno autoritario es controlar las masas con los medios de comunicación. La frase “lavado del cerebro”, por ejemplo, origina en el régimen de los Nazi para adoctrinar a su gente sobre la supuesta raza aria, el odio contra judíos, y la aceptación total de la teoría del darwinismo.

Consideren las palabras de Joseph Goebbels, el ministro Nazi de medios de comunicación:

Si dices una mentira realmente grande y sigues repitiendola, el pueblo eventualmente creerá que es verdad. La mentira podrá mantenerse en pie solo en cuanto el estado le cubra los ojos al pueblo de las consecuencias políticas, económicas y/o militares de tal mentira. Por ende, es de vital importancia que el estado use todos sus poderes para reprimir opiniones independientes, pues la verdad es el enemigo mortal de la mentira, y por extensión, la verdad es el peor enemigo del estado.

Con la muerte de Hitler, el poder Nazi decayó, pero muchos se dieron cuenta del poder del lavado del cerebro, en particular Rusia y China. China, en particular, perfeccionó el uso del lavado del cerebro y lo mantiene hasta hoy en día, más fuerte que nunca.

Un ejemplo sería mirar la crisis actual del temido coronavirus. Al pasar los días, se ha evidenciado el fracaso del gobierno chino y las mentiras que han propagado para esconder la realidad de su gente y el mundo. Por ejemplo, ha salido a la luz que la epidemia fue conocido por el gobierno chino un mes antes de hacerlo público, y arrestaron a los que intentaron sacarlo a la luz. Cuando la crisis por el virus finalmente explotó, cerraron el país en cuarentena total, pues sus hospitales estaban fracasando y la cantidad de muertos se sumaba. La motivación era guardar el honor del gobierno, por arriba del bien de su pueblo y el mundo, pero a causa de su arrogancia y letargia, son en parte culpables de la muerte de ya miles en todo el mundo y, además, viendo como su economía y la de muchos otros está siendo devastada.

La gente en China no sabe casi nada de esto, pues son entrenados a alabar a su gobierno comunista. Un amigo mio en China de la clase alta me confesó que cualquiera que lee las noticias internacionales sabe más que el ciudadano chino común quizá jamás sabrá, pues es un país que prohíbe el acceso a periódicos internacionales y al Facebook, y severamente restringe el uso de Google, Twitter, etc. Además, pagando un sueldo miserable a sus ciudadanos (o, ¿por qué crees que todo lo “hecho en China” es tan barato?) y haciendo que vivan en situaciones muy precarias. Por último, es un país que persigue severamente al cristianismo y opiniones diferentes.

Este mismo sistema es usado por gobiernos autoritarios en Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Irán, etc.

2. La motivación política dentro de países democráticos

El uso del lavado del cerebro no tan solo es herramienta de los gobiernos autoritarios. También es un terrible pecado de los más países democráticos.

La realidad es esta, que para ganar elecciones, es más fácil ensuciar al rival que sobresalir con mejores argumentos y liderazgo genuino. En la democracia actual, muy diferente a las generaciones pasadas, es como que todos los candidatos se meten en un mar de lodo, y el que sale “menos sucio” gana.

Las encuestas han sido otro punto importante de manipulación. El que controla las encuestas, gana las elecciones. O eso pensaron, hasta el caso curioso de Donald Trump en 2016, quién estaba tan abajo en todas las encuestas en contra de su contrincante, Hillary Clinton. Pero todo era una farsa para desanimar a que los “deplorables” conservadores salgan a votar por su candidato. Trump terminó arrasando en una de las victorias más grandes y sorpresivas en la historia americana (304 a 227 en el conteo del “voto electoral”, el formativo particular de Estados Unidos). Caso similar ocurrió en el voto del Reino Unido para separarse de la Unión Europea, conocida como “Brexit”. Los medios aseguraron que tan solo una minoría de “ignorantes” conservadores votarían para salir de la UE, pero cuando fueron al voto, el pueblo apoyó masivamente para aprovar Brexit.

La realidad es esta, muchos medios de comunicación ya no son neutrales y esto es un lavado del cerebro de la era moderna.

La pregunta que debe seguir, es ¿por qué? Bueno, los medios de comunicación dentro de la democracia son, por naturaleza, instituciones privadas, entonces necesitan respaldo económico. Es sencillo, pues el que paga más, crea y/o manipula la noticia a su favor. Y, ¿donde queda el oyente? Como un pequeño barco dentro de las olas de los medios, las cuales crean el ambiente que según ellos debemos de sentir.

3. La motivación religiosa

Durante la historia humana, muchos han visto la religión como una forma fácil de tener influencia, ganar mucho dinero o ponerse por arriba de la ley para practicar cualquier tipo de corrupción o pecado. En ciertas religiones, esto es parte de la enseñanza, pero no en el cristianismo verdadero.

¿Dónde nos enseña en la Biblia exigir dinero a los miembros de la iglesia? Muchos supuestos religiosos están más interesados en su fama y fortuna, que en realmente dar a las personas la verdad. El que trabaja para Dios merece su pago, pero jamás debe predicar solo para recibir un pago. Citaría la famosa frase de H.S. Truman, un presidente americano: “No te puedes hacer rico de la política, a no ser que seas corrupto.” Me tomo la libertad de adaptar la frase: “No te puedes hacer rico con las ofrendas de la iglesia, a no ser que seas un corrupto.”

Durante la epidemia del coronavirus, apareció una imagen afuera de una iglesia: “Cuarto de sanidad cerrada por el coronavirus”. ¿Los supuestos “sanadores” dónde están? En lugar de cerrar sus iglesias, deberían tenerlas repletas, y sanar a todos del coronavirus. Y, ¿por qué prefieren llenar estadios y cobrar entradas en lugar de ir a hospitales? Dios puede sanar en Su forma y Su tiempo, pero jamás debe ser para la gloria del hombre. Una advertencia a todo aquél que se cree “sanador”: sigan el ejemplo de Jesús, quién sanaba a todos (Lucas 4:40) y jamás cobraba ni un solo centavo.

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#SoliDeoGloria

2 comentarios sobre “Los medios de descomunicación (Parte 1 de 2)”

  1. Muy buen artículo Christopher, puntos imparciales que nos ayudan a ser mas equilibrados y prudentes con lo que leemos y escuchamos, gracias el Señor te bendiga. Javier Baldiviezo de Tarija

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